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BOTIJO

Información sobre el botijo

¿BOTIJO qué es?

BOTIJO es una guía explicativa sobre los botijos, botejas o búcaros, que son los iconos de la tecnología ancestral de la Península Ibérica y sin duda los mejores recipientes no eléctricos creados jamás para enfriar y conservar el agua fresca.

Queremos hacerte llegar nuestra admiración por un artefacto identificativo de lo hispano e intentar darle la importancia que se merece.

Definición

El botijo es un recipiente hecho de barro cocido que servía para refrescar el agua y que hoy en día es más bien usado como un ornamento decorativo.

Los botijos tienen una larga historia a sus espaldas. Ya en la antigua Mesopotamia se podían encontrar cosas parecidas a los botijos. Lo más importante es que a pesar de haber pasado miles de años, de alguna manera el búcaro sigue con nosotros.

Partes

La botija tradicional tiene un aspecto más o menos sencillo. Cuatro partes lo forman:

  • El pitorro grande: este es el lugar diseñado para verter el agua dentro.
  • El pitorro pequeño: cuando tenemos el agua fresca porque el búcaro ha hecho su trabajo, es hora de aplacar nuestra sed. Debemos beber por este segundo pitorro, claramente menor que el anterior.
  • El vientre: el vientre o la panza de la botija es su volumen interno, el lugar en el que se realiza el grueso del proceso de enfriamiento y almacenamiento del agua. Si hay agua en su interior vamos a ver que el botijo suda por su vientre, es decir, está húmedo.
  • El asa: es el lugar por donde este cántaro nos permite transportarlo de forma cómoda.

Clasificación

 Los botijos pueden agruparse de dos formas:

Según su utilidad

Nuestros objetos de cerámica favoritos son usados para dos fines diferentes:

  • para almacenar agua: esta era la misión importante que debían cumplir los botijos de barro hasta hace poco, la de almacenar, y mantener de forma fresca el agua.
  • para adornar: si bien los botijos y otros utensilios de barro cocido han sido usados con finalidad ornamentística, tras la aparición de los refrigeradores eléctricos, los botijos han pasado a reciclarse muchas veces en embellecedores de lugares gracias a su atractiva silueta.

Según su aspecto:

  • Botijo sencillo: hablamos de botijos sencillos para referirnos a aquellos búcaros de aspecto clásico, de cuerpo panzudo, dos pitorros y asa.
  • Botijo sofisticado:Botijos sofisticadosnormalmente estos botijos suelen ser para decoración, además muchas veces están hechosde materiales alternativos al barro cocido y sus formas suelen ser de lo más peculiares.

 

De qué depende la calidad de un botijo

 

Cuando hablamos de botijos para refrescar el agua y beber de ellos tenemos que tener en cuenta que no todos ellos van a ofrecernos el mismo tipo de servicio. La materia prima de su fabricación, la arcilla, puede ser muy diferente, dependiendo del lugar.

Arcillas o barros de partículas de gran diámetro van a acelerar la evaporación y el enfriamiento del futuro botijo, pero a la vez puede que el tiempo de curación del botijo sea superior en caso de tener arcillas más finas.

El color también vendrá marcado por el tipo de barro de cada lugar.

Dependiendo de la zona de fabricación, el botijo tendrá un color y propiedades algo diferentes ya que ello depende del tipo de arcilla de cada lugar.

El recipiente ideal para el agua

 

En el mundo hay siempre el utensilio o el artefacto más adecuado para cada acción. Para cortar un papel lo mejor son unas tijeras y si necesitas hacer un viaje largo lo más indicado es un avión. Puedes cortar un papel con la mano doblándolo antes incluso puedes ir a pie cuando necesitas hacer un viaje largo. Lo mismo podemos decir de beber agua: puedes usar un botijo, que es lo ideal, es para lo que está hecho y pensado. Puedes, en su lugar, usar una botella de plástico, pero te perderás un montón de las virtudes que solo un botijo va a ofrecerte.

El botijo y el cántaro. Transporte del agua

El botijo y el cántaro son tal vez las máximas expresiones de la cerámica tradicional. De siempre han sido usados en el ambiente rural, construidos por sus propios consumidores, gentes que estaban en contacto a diario con el material térreo y también con animales.

La falta de canalizaciones se compensaba con el uso de cántaros, botijos, cantimploras, botijas, cantarillas… todo un arsenal de recientes para transportar el agua a los lugares de uso.

Hoy en día esto ya no es así, claro y existe la transformación de los búcaros en artículos decorativos y de ornamento.

A pesar de todo persiste la utilización del botijo con finalidades legítimas.

La llevada y traída del agua en cántaros y botijos se hacía con el cántaro en la cintura y agarrado con el brazo y con la otra mano el botijo.

Las mujeres solían ser las encargadas de estas cosas. En el País Vasco se las podía ver por tanto el agua sobre la cabeza en donde colocaban una herrada de madera o latón para soportar el peso sin dolor, mientras que el Cataluña se ponían un doll. Los niños ayudaban también.

En otros lugares se usaban burros para acarrear el líquido en todo tipo de alfarería del agua.

Tales objetos de barro no llevaban firma alguna del alfarero que los construía, pudiéndo ser identificado el autor por los rasgos de la pieza.

El torno era empleado en la fabricación de botijas y cántaros aunque el moldeado se hacía de forma manual. En Andalucía e botijo era hecho de golpe, en una sola pieza aunque en otras regiones se procedía de otros modos, por ejemplo, diseñando primero la colilla (la parte de arriba) y luego el tiesto (la panza del botijo) o incluso, dividiendo la tarea en tres pasos.

Solía echarse ceniza entre el rodillo y la arcilla para que tras el moldeado no se quedase pegado el barro al rodillo, Esto era la llamada técnica del urdido.

Por supuesto que existían moldes para realizar vasijas de todo tipo, las cuales eran cocidas en un solo paso.

Hoy en día ha tomado mucha relevancia la decoración, con numerosas técnicas, desde la decoración sin vidriar usando sólo pintura hasta la polícroma sobre superficie vidriada.

Botijo de invierno y de verano

En el norte de España, en donde las necesidades de almacenar el agua no son muy grandes y tampoco enfriarla, los botijos era común hacerlos no transpirables, vidriándolos, convirtiéndose así en completamente estancos a las fugas de líquido.

Sin embargo, en el sur la situación cambia. El vidriado no se da y hay mucha variación de colores, encontrándose botijos negros, blancos y rojos. El negro es debido a un proceso de ahumado a la hora de la coción y es hecha desde muy antaño. El tono claro
se consigue usando sal en la mezcla de barro. Los botijos rojos son botijos cuyas paredes han sido rascadas con una piedra adecuada.

Término botijo y otras variantes

“Botijo” es un término cuyo origen está en el latín, en concreto en el letín tardío en donde existe e término “butticula”. De este nombre nacen otras acepciones parecidas como son “boteja” o “botija”, que son dos formas femenidas derivadas del masculino. Más términos íntimamente relacionados y usados en diferentes regiones son los de botijua, burutia, boteja, botejo o botejón.

Es muy curioso que en algunas zonas hispanas se entienda el barril como vaso de barro que poseen los segadores y campesinos con el fin de poder beber agua. Barrila y botija en Santander son sinónimos. El prefijo barri- hace referencia a barro y teniendo esto en mente se hace natural para los que pensamos que un barril es un recipiente de madera.

El rallo es lo que en algunas zonas nombran para designar a un botijo que presenta una boca grande y con agujeros diversos, en forma de rallador.

Por alcarraza, término aragonés, se entiende a cierta especie de botijo.

Otros términos son los usados en Sevilla o en huelva, como pinche, pichilí, pitxell o pichella.

Chorrillo, churrú, potaxa, buritia son denominaciones de diversa alfarería del agua que puede tener significados próximos al botijo.

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